RAÍZ
ESTRENO MUNDIAL
Una celebración original y bilingüe del Día de los muertos
Creada por Martín Milagro
18 DE OCTUBRE – 11 DE NOVIEMBRE DE 2012
Cada año los muertos son conmemorados en la celebración más antigua del Día de los muertos en Portland. Este año desenterraremos las raíces entre-lazadas de las costumbres y tradiciones prehispánicas que se encuentran en la coyuntura de la vida y la muerte. ¿Estamos en un sueño del que despertamos solo al morir? A través de la música, baile y leyendas indígenas, exploraremos el delgado velo que separa nuestro mundo del de nuestros antepasados.
SOBRE EL DÍA DE LOS MUERTOS
(desde un artículo por Ricardo J. Salvador)
Esta es una celebración muy antigua que ha sido transformada a través de los tiempos, pero en el México prehispánico servía para celebrar a los muertos y a los niños. Por lo mismo, la mejor manera de describir esta festividad mexicana es diciendo que hay un tiempo cuando las familias mexicanas recuerdan a sus muertos, y la continuidad de la vida.
Dos cosas importantes acerca del día de los muertos en México: Es una celebración con una historia compleja, y por lo mismo su forma varía de una región a otra de acuerdo al grado de urbanización. No es una ocasión triste, más bien es un tiempo de celebración.
La celebración original nos lleva hasta las tradiciones mesoamericanas, como las festividades llevadas a cabo durante el mes azteca de Miccailhuitontli, un ritual precedido por la “Señora de la muerte” (Mictecacihuatl) y dedicada a los niños y a los muertos. En el calendario Azteca este ritual se llevaba a cabo al final del mes gregoriano de julio y al principio de agosto, pero en la época posterior a la conquista fue cambiado por los sacerdotes españoles para que coincida con la celebración cristiana del día de todos los santos. Este fue un vano esfuerzo de transformar el cumplimiento de una celebración profana en cristiana. El resultado es que ahora los mexicanos celebran el día de los muertos durante los dos primeros días de noviembre, y no al principio del verano. Pero la remembranza de los muertos todavía se realiza, y la festividad moderna se caracteriza por la mezcla de tradiciones mexicanas con tintes aborígenes y también cristianos.
Ampliamente generalizada, las actividades de esta festividad consisten en (1) la bienvenida de las familias de los muertos a sus casas y (2) en la visita a las tumbas de sus seres queridos. En el cementerio los miembros de la familia tienen la tarea de limpiar las tumbas, decorarlas con flores, arreglar todo para una comida familiar; e interactuar socialmente con otros miembros de la familia y la comunidad que llegan al cementerio. En ambos casos, los celebrantes creen que las almas de los muertos regresan y están alrededor de ellos. Las familias recuerdan a sus muertos contando historias sobre ellos. Las comidas que se preparan para esta comida son vistosas, generalmente con platillos de carne con salsas picantes, bebidas de chocolate, galletas, dulces de azúcar con formas de animales o calaveras y un pan especial (pan de muerto). Las lápidas y altares son ampliamente decorados con flores (generalmente flores grandes y brillantes tales como caléndulas y crisantemos) y adornados con amuletos y ofrendas de comida, cigarrillos y bebidas alcohólicas. Debido a este simpático medio ambiente social, los coloridos arreglos, la abundante comida, bebida y buena compañía, esta celebración de los muertos tiene una placentera sensación para los que la realizan, a pesar del fatalismo expresado por los participantes, cuya festiva interacción tanto con los vivos como con los muertos es un ritual de importancia social por el reconocimiento del ciclo de vida y muerte de la existencia humana.
En las casas de las familias se crea un altar y se decora con elementos que se suponen son bonitos y atractivos para las almas de sus seres queridos. Entre tales elementos se encuentran ofrendas de flores y comida, pero también cosas que rememoran la vida de los difuntos (fotografías, un diploma, una pieza de ropa), y las cosas que los difuntos disfrutaban mucho cuando estaban vivos. Esto se hace para atraer a los muertos y asegurarse que sus almas realmente regresen para ser parte de esta celebración.
En los arreglos muy tradicionales, que se encuentran generalmente en comunidades rurales, el sendero de las casas hacia el altar está cubierto de pétalos para guiar a las almas que regresan a su altar y la intimidad de su familia. La celebración tradicional dice que los niños deben ser recordados el primer día de la festividad (Día de los Angelitos), y los adultos deben ser recordados el segundo día. Tradicionalmente, esto se acompaña con un banquete durante las primeras horas de la mañana del 2 de noviembre, propiamente, el día de los muertos, aunque las familias de las nuevas zonas urbanas generalmente celebran el día de los muertos con una cena familiar especial en la que se come pan de muerto. En el sur de México, por ejemplo en la ciudad de Puebla, es de buena suerte si uno muerde el esqueleto de plástico que se encuentra escondido dentro de cada pan. Los amigos y los miembros de la familia dan otros regalos que consisten en esqueletos de azúcar u otros artículos con motivos de muerte, y el regalo es más apreciado aun si tiene inscrito el nombre de la persona.
Otra variación que encontramos en el estado Oaxaca es que el pan tiene la forma de un cuerpo embalsamado, y una cara lista para ser embalsamada en uno de los extremos del pan. Durante los días cercanos a la celebración, algunas panaderías en las comunidades que tienen una mayoría indígena dejan de producir la gran variedad de panes que generalmente venden para enfocarse en satisfacer la demanda por el pan de muertos.
El Día de los muertos puede tener varias formas desde ser un evento cultural muy importante, con definidas responsabilidades sociales y económicas de los participantes (exhibiendo la igualdad social que los antropólogos denominan el banquete redistribuido, como ejemplo, la isla de Janitzio en el estado de Michoacán.), hasta ser una celebración religiosa con veneración a los muertos (ej. en Culiacán, Oaxaca, la antigua capital de los zapotecas, quienes veneraban a sus ancestros y sus descendientes todavía lo hacen, un ejemplo de muchas prácticas tradicionales que los sacerdotes españoles pretender no darse cuenta), o simplemente ser una celebración mexicana caracterizada por comidas y confecciones especiales. (En el caso de las grandes ciudades de México). En general en los lugares más urbanos de México la importancia cultural y religiosa de los que la celebran es menor, mientras en las comunidades indígenas y rurales la importancia es más grande la importancia económica y religiosa de la fiesta. Por esta razón, su celebración es generalmente de gran importancia social en el sur de México que en la parte norte del país. |

Octubre 18 a Noviembre 11, 2012
Noche de estreno con recepción cortesía del restaurante La Bonita



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Exposición para Día de Muertos

Miracle Theatre Group se complace en mostrar una exposición de ofrendas (altares) creadas por artistas latinos locales en la celebración del Día de los Muertos (Día de los Muertos). La exposición, comisariada por Pepe Moscoso de FusionArte es gratis y abierta al público
REPARTO
Enrique E. Andrade
Sara Fay Andrade
Nurys Herrera
Ed Lyons
Juan Antonio Martínez
Alberto Romero
Zoe Rudman
María Sánchez
EQUIPO DE PRODUCCIÓN
Arturo Martinini … Director
Adrienne Shelnutt … Asistente de Dirección/Regidora de escena
Mark Haack … Diseño de escenario
Katelan Braymer… Diseño de iluminación
Carolyn Baker … Diseño de Vestuario
Gerardo Calderón … Compositor
Kelly Carlos … Coreógrafo
Collin Lawson … Maestro Carpintero
Nicki D’Amico … Jefa de utilería
Julie Rosequist … Operador de audio
Estela Robinson … Gerente de Producción
Jesus Kobe … Diseño de postal
Russel J. Young … Fotógrafo
Olga Sanchez … Directora Artística
José E. González … Director Ejecutivo
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